Floración primaveral en el Ebro, en 360 grados

El pasado 22 de marzo tuvimos la oportunidad de acercarnos a la comarca de la Ribera d’Ebre, justo a tiempo para asistir a las etapas finales de uno de los espectáculos más bonitos que nos ofrece la primavera: la floración.

Y es que la primavera es una de las mejores épocas para visitar la comarca, no solo por las flores silvestres que florecen por millares, sino también por los campos frutales que se van tiñendo de colores blancos y rosados. Es en el triángulo con los vértices situados en Flix, Miravet y Tivissa donde encontraremos la mayor concentración de frutales en flor. Cerezos, melocotoneros y almendros alfombran los campos con sus vivos colores a partir de febrero hasta finales de marzo. Una verdadera joya escondida de nuestro patrimonio natural.

La primavera en 360 grados

Partiendo de Móra d’Ebre optamos por centrarnos en la pequeña carretera que lleva hasta Miravet, justo a la orilla del rio Ebro, donde destaca su imponente castillo templario. Un lugar que a buen seguro merecerá su propia entrada en el blog en un futuro.

Se trata de una pequeña carretera local con no demasiado tráfico que serpentea entre campos de frutales, principalmente cerezos y melocotoneros, en la que hicimos un par de paradas para capturar en 360 grados la esencia de la primavera en flor.

La primavera en 360 grados  en tu pantalla. Utiliza el ratón para rotar la imagen.

Con la primera de estas panorámicas 360 quisimos dar el protagonismo a la miríada de pequeñas flores silvestres de color blanco que crecían entre los frutales. Para ello bajamos la altura de la cámara para tener un punto de vista muy cercano al suelo y captar así la visión que tendría un niño pequeño corriendo por el campo.

En la segunda panorámica el protagonismo pasó a los árboles florecidos. Para destacar la sensación de inmersión en el paisaje colocamos la cámara entre las ramas de un viejo melocotonero el flor para tener una visión en 360 grados de su belleza.

Para la última panorámica de nuestro viaje a la primavera nos desplazamos a los alrededores de Tivissa, concretamente a Castellet de Banyoles, un antiguo asentamiento Íbero situado en lo alto de una escarpada pared de roca que nos ofrecía una magnífica visión de los meandros del río Ebro y los campos frutales de la región.

A pesar de lo impresionante de la vista en 360 grados, lo que no muestra la panorámica son las fuertes rachas de viento que soplaban cerca del borde del acantilado y que hacían muy difícil mantener firme la cámara sobre el trípode mientras hacíamos las tomas. ¡Si es que el viento incluso nos empujaba a nosotros!

Una panorámica 360 no apta para fotógrafos con vértigo.

Fotografía 360: Veronique Tolsan
Montaje y Redacción: Sergio Yagüe

Veronique TolsanFloración primaveral en el Ebro, en 360 grados