Visita a la bodega Rovellats

Seguimos nuestro recorrido por bodegas de la zona del Penedés y esta vez nos detenemos en Rovellats, una bodega familiar del Sant Martí Sarroca con una larga tradición vinícola a sus espaldas.

Historia de Rovellats

La masía donde se sitúa la bodega Rovellats está formada por un conjunto de edificios y alguno de ellos se remontan a la época medieval (entre los siglos X y XV). De hecho, el nombre del lugar, Rovellats, ya puede encontrarse en documentos a principios del siglo XIV. Y es que este nombre es curioso en si mismo ya que hace referencia al óxido (del latin “robiculu”). La masía se encuentra situada en un meandro del rio Foix por lo que la humedad ambiente es muy elevada, especialmente en la zona de las cavas subterráneas donde vemos el agua gotear desde los arcos del techo y el moho cubrir paredes y botellas.

La producción de cava la inició Josep Vallès Rovira a principios del siglo XX, en concreto la primera botella data de 1910. Como no era infrecuente en este tipo de bodegas familiares, la producción se inició casi para consumo propio. En este caso, para suministrar “champagne” al restaurante que la familia tenía en Barcelona.

Hoy en día Rovellats ya va por su tercera generación familiar dedicada a la producción de cava utilizando exclusivamente las uvas procedentes de las 210 hectáreas de viñedos de la finca. Una de las bodegas de más larga tradición en el área del Penedés.

Muy vinculados al enoturismo, quienes visiten Rovellats podrán recorrer sus singulares edificios (incluso cuentan con una pequeña capilla) o pasear por su jardín modernista.

Visita Virtual a Rovellats

Visita virtual 360 en la bodega Rovellats, situada en Sant Martí Sarroca. Utiliza el ratón para rotar la imagen y el menú superior de la visita para cambiar de escena.

La primera panorámica la tomamos en la sala de cata que hay a la entrada de la bodega. Un espacio singular repleto de fotos y recuerdos de los diferentes personajes famosos que han pasado por la cava. Como nota curiosa, todavía podemos ver unos raíles en el suelo por los que antaño circulaban las vagonetas que transportaban las botellas vacías de cava que regresaban para ser reutilizadas.

La segunda panorámica la tomamos en la cava subterránea, como no podía ser de otra forma. Se sitúa a 12 metros de profundidad y sorprende por tener una arquitectura radial que la hace única formando una estrella de 6 puntas. Cuando visitamos la bodega estaban en pleno tiraje embotellando la cosecha del 2017. Podemos ver al fondo de la panorámica una parte de la antigua cinta transportadora, todavía en funcionamiento, que llevaba las botellas recién cerradas hasta el lugar donde iban a envejecer una una buena temporada.

Fotografía 360: Veronique Tolsan
Montaje y Redacción: Sergio Yagüe

Veronique TolsanVisita a la bodega Rovellats