Visita a la bodega ecológica Albet i Noya

Albet i Noya quizá no sea una de las bodegas más grandes o conocidas del Penedés, pero si que es una de las tiene una personalidad más marcada. Siempre con las ideas claras, Albet i Noya fue la primera bodega en lanzarse a producir vino ecológico en toda España: ¡iniciaron la producción ecológica hace 40 años!

La historia de Albet i Noya

La historia de la bodega está ligada a la familia Albet. Llegaron a la finca en 1903 como masovers y durante 3 generaciones se dedicaron al cultivo de las viñas. En el año 1978, cuando Josep Mª Albet ya se había hecho cargo de la bodega, recibieron un propuesta singular. O por lo menos singular para el año 78 en nuestro país: producir una línea de vino ecológico para exportar a Dinamarca. Si bien aquí hemos llegado algo tarde a la cultura de la sostenibilidad y del cultivo ecológico, en otras zonas de Europa ya existía un público concienciado por aquel entonces. Josep Mª aceptó el reto e inició el proceso de transformar la bodega y la finca para el cultivo ecológico.

Lo cierto es que pocos apostaron por la viabilidad de la idea en aquel momento, pero el tiempo ha vindicado la iniciativa. Hoy en día alrededor del 60% de vino producido en la DO Penedés es ecológico y la demanda interna en el país ha ido creciendo de forma constante en los últimos años.

Finalmente, con la muerte de la antigua propietaria de la finca a finales de los años 80, llegó el momento de que la familia Albet compraran las tierras que llevaban tanto tiempo trabajando.

Una visión en 360 grados de Albet i Noya

Panorámicas 360 grados en la bodega Albet i Noya, en Sant Pau d’Ordal. Utiliza el ratón para rotar la imagen.

Una de las primeras cosas que llama la atención al visitar la bodega Albet i Noya es la escalera central de la casa señorial, la masía Can Vendrell construida en 1871 con un estilo modernista. El pintor Joan Raven la transformó en la “Escalera del vino” con un impresionante mural pintado a lo largo de dos años y que recubre la totalidad del cubo de la escalera de unos 14 metros de altura.
Nada mejor que una imagen para disfrutar de esta obra de arte. La panorámica 360 de la escalera se tomó desde uno de los tramos superiores para acrecentar así la sensación de inmersión.

La segunda parada imprescindible de la visita es la bodega. La parte antigua data del año 1925 y fue creada por el arquitecto Josep Maria Pericas, un arquitecto a caballo entre el modernismo y el noucentismo.

La panorámica 360 muestra una interesante perspectiva de la parte nueva de la bodega en la que reposan buena parte de los vinos de Albet i Noya. Filas y filas de toneles a cerca de 15 metros de profundidad en una construcción que si bien es del 2004, se inspira en la arquitectura tradicional.

Fotografía 360: Veronique Tolsan
Montaje y Redacción: Sergio Yagüe

Veronique TolsanVisita a la bodega ecológica Albet i Noya