VR-Commerce: la realidad virtual entra en las tiendas

El mercado de la Realidad Virtual y Realidad Aumentada se está animando mucho en los últimos tiempos y ya vemos como esta tecnología está entrando con fuerza en los más diversos sectores: marketing experiencial, turismo, ocio, medicina… o retail (comercio minorista). Si, también en las tiendas. La Realidad Virtual y Aumentada tienen el potencial de cambiar la forma en la que hacemos nuestras compras.

La tecnología al rescate

El origen de las diferentes tecnologías que generalmente etiquetamos como Realidad Virtual es algo disperso. Podemos remontarnos a la década de los 60 para encontrar las primeras experiencias de VR, por ejemplo, con el conocido “Sensorama”, pero no será hasta los 90 que empiece a llegar al gran público de la mano de películas y videojuegos.

Sensorama, realidad virtual en los años 60

El Sensorama, un poco más aparatoso que unas gafas de VR…

Y pese a llevar con nosotros bastantes años, el desarrollo y aceptación de esta tecnología por parte del público o la industria ha sido un tanto lento e irregular. Dejando a un lado el tema modas, hay que reconocer que existía un problema técnico de base: se necesitaban equipos específicos costosos y bastante aparatosos.

¿Qué está cambiando entonces? La tecnología. Existen ya multitud de aplicaciones de VR/AR que pueden funcionar perfectamente en un smartphone convencional. El usuario no está ya obligado a comprar necesariamente ningún aparato nuevo para acceder a contenidos de Realidad Virtual, le basta con el teléfono que lleva en el bolsillo.

El mercado de la Realidad Virtual se está calentando

Según datos de Oracle se espera que el VR-Commerce (o V-Commerce, Virtual Commerce, la terminología también va cambiando casi tan rápido como la tecnología) crezca a un ritmo del 96% anual y las estimaciones sitúan el número de usuarios de Realidad Virtual entorno a los 171 millones para 2019 y el volumen de ventas mediante VR por encima de los 28 billones de dólares para el 2020.

Más allá de las previsiones, lo que está claro es que las grandes compañías del sector retail no parecen tener intención de perder este tren.

Walmart y su “3D Virtual Shopping Tour”

Walmart, el gigante del retail estadounidense, ha lanzado su 3D Virtual Shopping Tour, un tour virtual que nos permite recorrer un apartamento y comprar cualquier mueble o elemento de decoración que nos guste simplemente pinchando con el ratón sobre él.

Un recorrido virtual por un apartamento que nos permite ir comprando durante la expericia

Una experiencia inmersiva de realidad virtual que traslada al usuario al interior de un apartamento real simplemente con su teléfono móvil.

Nada de ver un jarrón en el escaparate de la tienda y tratar de imaginarse si quedaría bien o no en el salón, ahora podemos ver el efecto que causa junto a la ventana y con unos tulipanes dentro, pulsar sobre él si nos gusta y añadirlo a nuestro carrito de la compra.

Ikea tiene su VR Store

Ikea también cuenta con su Store Experience en VR, una visita virtual que permite recorrer una de sus tiendas e ir creando nuestra lista de la compra con aquellos muebles y elementos de decoración que más nos gusten.

Una tienda Ikea que nunca cierra y en la que no hay que hacer cola. Atractivo, ¿verdad?

VR Store de Ikea

Tienda Virtual de Ikea. Rellena tu lista de la compra desde el sofá de casa.

Virtual Reality Catwalk Experience de Tommy Hilfiger

Enfocando el uso de la Realidad Virtual desde otra perspectiva, Tommy Hilfiger creo en el 2015 una experiencia de VR par algunas de sus tiendas en la que mediante el uso de gafas de VR (Samsung Gear), el usuario podía experimentar como era asistir a un desfile de moda sentado en primera fila.

Podías ver en movimiento y sobre una persona las prendas de ropa que tenía en la tienda, facilitando así la decisión de compra.

¿El futuro de la VR/AR en el retail?

La característica común de estos ejemplos es que el usuario no necesita nada más que su teléfono móvil para recorrer la experiencia virtual (o en el caso de Tommy Hilfiger, un modelo concreto de teléfono móvil). Y es que hay que tener en cuenta que la mayor parte de potenciales clientes todavía no disponen de gafas VR en casa (insisto, todavía), pero sí que disponen de un smartphone.

Se trata de experiencias únicas e impactantes, pero que sobre todo facilitan mucho su uso al cliente y convierten la compra en algo divertido. La interacción y la inmersión acaban llevando al usuario a la conversión, a la venta.

Independientemente de cómo acaben utilizando estas tecnologías los grandes retailers, lo cierto es que la Realidad Virtual y la Realidad Aumentada en no demasiado tiempo van a cambiar bastante la forma en la que compramos.

Mediante VR se puede unir la experiencia de pasear por una tienda o unos grandes almacenes con toda la comodidad del comercio online (desde casa, en zapatillas, en cualquier momento… ¡sin colas ni aglomeraciones!).

Por su parte, la AR enriquece la clásica experiencia de acercarnos físicamente a comprar a una tienda de toda la vida añadiendo información digital a los productos que vemos en las estanterías (información sobre trazabilidad, opciones, usos, garantías, etc.)

Sergio YagüeVR-Commerce: la realidad virtual entra en las tiendas